El estudio abarcó 16 estaciones de muestreo, con análisis de parámetros fisicoquímicos y biológicos. Los científicos identificaron 53 variedades de microalgas, con predominio de dinoflagelados y diatomeas en febrero, mientras que en junio abundó la clorofícea cf. Chlorella sp.
Tres nuevos registros de microalgas planctónicas se reportaron sin que se detectaran floraciones nocivas durante el periodo analizado.
Los resultados revelan que la bahía mantiene una presencia baja a moderada de nutrientes, con tendencia hacia condiciones intermedias en el período lluvioso, vinculada al incremento del silicio disuelto.
El análisis estadístico mostró que las variaciones en la composición del fitoplancton respondieron principalmente a la concentración de silicio, y en menor grado a la salinidad, la transparencia y la temperatura.
El investigador principal, licenciado Hansel Enedy Fernández Lang, subrayó la importancia de estos hallazgos: “La variabilidad climática regional, marcada por el régimen de precipitaciones, ejerce una fuerte influencia sobre la dinámica del fitoplancton en la bahía de Cienfuegos. Estos resultados refuerzan la necesidad de evaluaciones periódicas para anticipar cambios ambientales y prevenir riesgos asociados a la eutrofización”.
La bahía de Cienfuegos, uno de los ecosistemas costeros más relevantes de Cuba, ha sido objeto de monitoreo ambiental continuo debido a su valor ecológico y económico para la región centro-sur de la isla. Este nuevo estudio se suma a una serie de investigaciones del CEAC que buscan generar herramientas científicas para la gestión sostenible de los recursos marinos y la prevención de impactos antropogénicos y naturales.
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