Russell, campeona olímpica en París 2024, encontró en Zúrich la carrera perfecta para pulverizar por tres centésimas el 12.12 que la nigeriana Tobi Amusan había establecido en Eugene en 2022, una marca que parecía escrita con tinta indeleble.
La estadounidense, de 25 años, había rondado insistentemente la frontera de los 12 segundos y llegó a la cita suiza con un registro personal de 12.14, conseguido en Xiamen, apenas dos centésimas por encima del anterior récord universal.
El nuevo tiempo coronó una temporada de dominio para la estadounidense, quien permanecía invicta en los 100 metros con vallas de la Liga de Diamante y ya había exhibido su velocidad con victorias en varias de las principales reuniones del circuito.
Amusan, dueña hasta hoy de la plusmarca mundial, tuvo que conformarse con la segunda posición en 12.23 segundos, mientras la neerlandesa Nadine Visser completó el podio con 12.34 en una final que reunió a tres generaciones de excelencia sobre las vallas.
Russell encontró así la llave para abrir una puerta que durante cuatro años había permanecido cerrada y escribió su nombre en la cima de una disciplina donde cada centésima vale oro y cada obstáculo puede separar la historia de la eternidad.
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