El Ministerio de Relaciones Exteriores calificó de violación de los derechos humanos la ocupación del Centro de Capacitación Kalandia, el pasado 25 de agosto.
La instalación, creada en 1952 por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (Unrwa), ofrece formación técnica y profesional a jóvenes palestinos de Cisjordania.
Según la cancillería, unos 340 ciudadanos reciben preparación cada año en esa institución, considerada el primer centro de capacitación establecido por la Unrwa.
El gobierno malasio subrayó que los locales de Naciones Unidas son inviolables y deben respetarse sus privilegios e inmunidades.
Asimismo, llamó a proteger el mandato de la Unrwa para garantizar la prestación de servicios esenciales a los refugiados palestinos.
Malasia instó además a la comunidad internacional, en particular, al Consejo de Seguridad de la ONU, a adoptar medidas concretas para defender el derecho internacional y las decisiones de la Corte Internacional de Justicia.
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