El comunicado del ente castrense precisó que el ataque, que se llevó a cabo con drones kamikaze y misiles lanzados desde tierra, mar y aire, impactó «instalaciones de la industria militar, siderúrgica y de refinación de petróleo, así como centros logísticos en las ciudades de Kiev, Boríspol, Zaporozhie, Kremenchug, Krivói Rog e Ilyichovka».
Entre los objetivos alcanzados, el ente castrense mencionó las acerías de Zaporozhie y Krivói Rog, proveedores de productos siderúrgicos para la industria militar; y la refinería de Kremenchug, que abastece de carburantes a las Fuerzas Armadas de Ucrania.
Igualmente están una nave industrial de ensamblaje de drones suicidas Hornet en Kiev; el centro logístico y de oficinas Alexándrovski en la ciudad de Boríspol, donde se almacenaban componentes de drones; 24 depósitos de material bélico en los puertos de Odesa y Chernomorsk; y dos naves industriales, una para el ensamblaje de drones, y la otra, para la producción de salitre, en la ciudad de Ilyichovka.
Asimismo, las Fuerzas Armadas de Rusia volvieron a atacar la infraestructura portuaria de Odesa, Chernomorsk y Reni, en el sur de Ucrania, utilizada para procesar cargas militares, así como instalaciones energéticas que garantizan el funcionamiento de los puertos en la provincia de Odesa.
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