Corea del Sur vive un momento cumbre del desarrollo y popularidad de su cinematografía y producción serial a nivel internacional; especialmente los dramas, series o novelas gozan de gran aceptación en el hemisferio occidental.
El director Kim Hong-sun presentó la producción como «un thriller de persecución sobre un hombre a quien le arrebatan la vida entera en un instante y lucha por recuperar su identidad», refirió el portal gubernamental Koreanet.
Presentada el pasado 20 de agosto en el Hotel Naru Seoul MGallery, la serie propone una reflexión sobre los vínculos sociales como única prueba de identidad en una era marcada por la digitalización.
La trama, basada en el cuento popular La rata de campo que se comía las uñas, sigue a Moon-jae, un novelista recluido durante tres años que pierde su nombre, su rostro social y su patrimonio cuando un roedor toma su forma humana y lo suplanta ante su familia y las autoridades.
El actor Ryu Jun-yeol asume por primera vez un doble papel en su carrera, interpretando tanto al escritor despojado como al impostor; para diferenciar a ambos personajes, el intérprete trabajó especialmente la modulación vocal en las escenas de diálogo entre ambos, amplió Koreanet.
Acompaña al protagonista Seol Kyung-gu, en el papel de Noja, un prestamista vinculado al crimen organizado que, paradójicamente, se convierte en el único aliado del novelista para rastrear al roedor.
Se desarrolla una situación irónica en la que Noja odia a Moon-jae al punto de querer matarlo, pero al mismo tiempo él se convierte en su única esperanza, señaló el actor.
El elenco lo completa Lee Kyoo-hyung como Sun-yong, un detective que inicia la investigación tras recibir una carta anónima.
Kim Hong-sun advirtió que «esta historia podría ser más realista de lo que parece, dado que ya ocurren situaciones similares y cada vez hay más personas que viven solas».
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