El Consejo Ejecutivo se reunirá este sábado, seguido de la reunión de jefes de Estado y de Gobierno del 30 de agosto. La cumbre está dedicada específicamente a mejorar la capacidad continental para prevenir, gestionar y resolver conflictos, precisó un comunicado.
La cumbre de Luanda llega en un momento crítico cuando el continente no se enfrenta a una sola crisis de seguridad, sino a una red de disputas interconectados y de inestabilidad que se extiende desde el Sahel y los Grandes Lagos hasta Sudán, el Cuerno de África y partes del África meridional.
Según la Unión Africana (UA) la importancia del cónclave radica en si los líderes pueden fortalecer la capacidad de la Organización para anticipar crisis, prevenir la escalada y desarrollar soluciones lideradas por África en lugar de responder repetidamente después de que los conflictos ya se afianzaron.
Se espera que la reunión se base en los marcos existentes de la UA, incluida la arquitectura africana de paz y seguridad, mejorando la coordinación, la financiación y los instrumentos jurídicos para hacer frente a los factores que impulsan los conflictos en todo el continente.
El portavoz de la cumbre, Miguel Cesar Bembe, declaró en conferencia de prensa el 26 de agosto celebrada en la capital angolana que, en línea con las prioridades de desarrollo de la Agenda 2063, la cumbre se centrará en mejorar la eficiencia y la capacidad operativa de los órganos clave de paz y seguridad de la UA.
Bembe, también representante permanente de Angola ante la UA y la Comisión Económica de las Naciones Unidas para África, dijo que están incluidos el Consejo de Paz y Seguridad y el Sistema Continental de Alerta Temprana.
“También se espera que adopte el Proyecto de Decisiones, el Plan de Acción de Luanda y su Matriz de Implementación”, agregó.
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