Mediante un comunicado, el sindicato reconoció primero la oportuna intervención de la Policía Nacional Civil en la antigua ruta al puerto San José, en el Pacífico, que permitió la recuperación de un camión cisterna con cuatro mil galones de carburante.
También –acotó- la captura de dos presuntos responsables; sin embargo, solicitó al fiscal general, Gabriel García, que gire las instrucciones precisas para que se realice una investigación integral.
Además, persigan penalmente a todos los responsables, tanto materiales como intelectuales de este delito.
Exhortó a los jueces del Organismo Judicial a que, en el marco de la ley, se impongan sentencias severas y ejemplares a quienes cometen tales sucesos.
Solicitó al ministro de Energía y Minas, Erwin Barrios, mantenerse atento a estos acontecimientos y fortalecer los mecanismos de control para identificar a quiénes compran, distribuyen o comercializan combustible ilícito.
Este tipo de delitos afectan directamente la cadena de suministro, generan sobrecostos, retrasos y ponen en riesgo la vida de pilotos y de la población, remarcó la gremial.
Reiteró la total disposición a seguir coordinando con las instituciones del Estado para garantizar la seguridad de las rutas y el abastecimiento energético del país.
El precio del diésel en este territorio alcanza niveles máximos históricos, al tiempo en que sindicatos de transporte señalan un costo operativo insostenible.
A fines de mayo pasado la cifra de asaltantes aprehendidos en flagrancia rondaba los 228, según cifras oficiales.
El fenómeno del atraco de furgones y transporte de carga pesada en Guatemala cayó en comparación con años anteriores, gracias a la creación de una mesa de seguridad entre las cámaras y las fuerzas policiales.
Datos del Ministerio de Gobernación dan cuenta de que en 2021 se registraron 190 robos de este tipo al mes, en 2024 bajaron a siete, mientras del periodo anual previo al actual se dieron dos cada 60 días.
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