Rubén Rada, en el pabellón de los grandes de la cultura uruguaya

por Orlando Oramas León

Montevideo, 29 ago (Prensa Latina) Uruguay despidió a Rubén Rada pero se quedó con su música e impronta, que le sitúan en el pabellón de los grandes cultivadores de su cultura, en particular del candombe y su mezcla.

Sus restos fueron velados en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, adonde concurrió el presidente Yamandú Orsi, ministros, referentes políticos, sociales y de la cultura.

Varios miles de sus compatriotas pasaron frente a su féretro cubierto por el pabellón nacional, y dejaron en tributo flores y otros objetos en tributo al cantor, compositor, percusionista, conductor televisivo, hombre de la radio, el cine, fanático del fútbol (Peñarol) y de raigambre popular.

La solemnidad del recinto no fue óbice para la celebración cantada y bailada de su tema “Muriendo de plena”, en el que pidió que se le recordara “sin pena ni llanto”, lo cual se repitió la víspera en su última morada en el Cementerio del Norte.

Rada falleció el miércoles 26 de agosto tras un mes de internación hospitalaria por las secuelas de una neumonía bilateral.

Esa noche, en la calle Isla de Flores, en los barrios Sur y Palermo hubo una fiesta de despedida, como él había pedido, con miles de personas que bailaron al ritmo de tambores y del candombe que Rada hizo internacional.

El gobierno decretó duelo oficial el jueves y el pabellón nacional ondeó a media asta.

Rada deja una señal de comunión a través del arte, resumió el presidente Orsi, quien le calificó como “el más uruguayo de todos”.

Formó parte fundamental de proyectos musicales que redefinieron la música uruguaya, desde la banda pionera del candombe beat, El Kinto. También integró Totém, que marcó época y en 1969 comenzó larga carrera como solista.

Durante más de seis décadas, se convirtió en una de las voces más emblemáticas del Uruguay.

No estudió música, pero publicó más de una treintena de álbumes de estudio en su carrera en solitario; llevó su música a los cinco continentes y desarrolló un sonido particular en el encuentro del candombe, rock, jazz, pop, murga y tango.

Cuando la muerte le llevó a los 83 años, trabajaba en un disco junto al grupo argentino Los Auténticos Decadentes y tenía varios proyectos previstos para los próximos meses.

También había anunciado dos conciertos junto al músico brasileño Chico César en Buenos Aires y preparaba un homenaje a Tótem, (grupo emblemático que integró), con dos funciones previstas para octubre en el Auditorio Nacional del Sodre de esta capital.

«Mi país» una de las canciones más emblemáticas de Rubén Rada, es considerada por muchos uruguayos como un auténtico segundo himno nacional.

to/ool

MINUTO A MINUTO
relacionadas
EDICIONES PRENSA LATINA
Copy link