La decisión comprende los proyectos Basora-Haditha-Fishkhabur y Haditha-Banias, según informó la oficina del jefe de Gobierno tras una reunión con el ministro de Petróleo, Basim Khudair, funcionarios del sector y representantes de las empresas encargadas de las obras.
El primer trazado conectará los yacimientos petrolíferos del sur de Iraq con Haditha y posteriormente con Fishkhabur, cerca de la frontera turca, desde donde podrá enlazarse con el oleoducto Kirkuk-Ceyhan para transportar crudo hasta el puerto mediterráneo de Ceyhan.
La segunda ruta partirá de Haditha, en el oeste iraquí, y llegará al puerto sirio de Banias, también en el Mediterráneo, lo que ofrecerá a Bagdad otra vía de exportación y permitiría reactivar una histórica conexión petrolera entre Irak y Siria.
Durante la reunión se examinaron los aspectos técnicos y económicos de ambos proyectos, los volúmenes previstos de exportación y su impacto en el desarrollo económico.
Al-Zaidi instruyó al Ministerio de Petróleo a proporcionar a las empresas ejecutoras los recursos y requisitos necesarios para concluir las obras conforme a los estándares establecidos, aunque no se anunció un calendario para su terminación.
El jefe del Gobierno calificó los proyectos de estratégicos para Iraq por su capacidad de ampliar y diversificar las vías de exportación, reduciendo así la dependencia de las rutas marítimas que atraviesan el estrecho de Ormuz.
Iraq posee reservas probadas estimadas en unos 145 mil millones de barriles y figura entre los principales productores y exportadores mundiales de petróleo.
La búsqueda de rutas alternativas cobra mayor importancia ante las interrupciones registradas en Ormuz como consecuencia de las tensiones regionales, que afectaron el transporte de hidrocarburos y contribuyeron al aumento de los precios internacionales de la energía.
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