Según los informes, tres vuelos de deportación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) trasladaron personas expulsadas de ambos sexos a Burundi, Camerún, la República Centroafricana, Guinea Ecuatorial, Eswatini, Liberia, Ruanda y Sierra Leona.
Documentos afines, citados por CBS News, señalan que en el grupo de deportados ninguno procedía de los países a los que fueron destinados, pero sí, además de los afganos, cubanos y nicaragüenses, en los vuelos del ICE viajaron deportados de Irán, Nepal, Türkiye y Venezuela.
También se transportaron detenidos africanos que no eran originarios de las naciones a las que fueron llevados.
Esta situación ofrece una perspectiva de la creciente campaña de la administración Trump para utilizar acuerdos de deportación a «terceros países» con el fin de enviar a grupos de deportados a naciones lejanas con las que no tienen ningún vínculo, reseña la prensa local.
Más de 30 países del mundo aceptaron hasta el momento recibir a deportados procedentes de Estados Unidos, incluidos algunos de América Latina como Costa Rica, Panamá y Paraguay, indicó la cadena de noticias.
Desde su regreso a la Casa Blanca, el 20 de enero del pasado año, el mandatario republicano advirtió que haría las mayores deportaciones en la historia de Estados Unidos.
Para cumplir su objetivo, que fue una promesa de campaña, se intenta apoyar en acuerdos con terceros países tratando de acelerar el número de expulsiones del territorio nacional.
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