Según un comunicado difundido por medios iraníes, el aparato fue detectado y alcanzado por un nuevo sistema avanzado de defensa aérea de la Fuerza Aeroespacial del CGRI, en una operación coordinada por la red integrada de defensa aérea del país.
Horas antes, la propia fuerza iraní había informado del derribo de otro MQ-9 estadounidense sobre el estrecho de Ormuz, que, según Teherán, cayó posteriormente en aguas del golfo Pérsico.
Hasta el momento, las autoridades militares de Estados Unidos no confirmaron públicamente la pérdida de los dos aparatos.
El diario estadounidense The Washington Post informó el pasado 13 de agosto, citando a funcionarios de Washington, que las Fuerzas Armadas de ese país habían perdido al menos 45 drones MQ-9 Reaper desde el inicio del conflicto con Irán, cifra equivalente a alrededor del 25 por ciento de su flota previa a la guerra.
La publicación precisó, sin embargo, que no todos esos aparatos fueron derribados, pues algunos se estrellaron tras perder la comunicación con sus operadores.
Los MQ-9 han sido empleados ampliamente por Estados Unidos en misiones de vigilancia y ataque en torno al estrecho de Ormuz, convertido en uno de los principales focos de tensión entre Washington y Teherán.
La zona vive una nueva escalada después de que fuerzas estadounidenses atacaran el domingo posiciones iraníes en la isla de Larak, a lo que Teherán respondió con operaciones contra objetivos que atribuyó a fuerzas norteamericanas en Jordania y Emiratos Árabes Unidos.
El aumento de los incidentes militares y marítimos en torno a Ormuz mantiene elevados los riesgos para la navegación y el suministro energético mundial, debido a la importancia estratégica de esa vía para el transporte internacional de petróleo.
ro/fm













