Aunque son inciertas aún las intenciones de cada uno de los que aspiran a convertirse o ya son candidatos para las presidenciales de abril de 2027, lo cierto es que en su afán por darse a conocer podrían sabotear en gran medida el proceso parlamentario, comenta Le Monde.
En previsión de que el Parlamento es una plaza crucial para desarrollar ambiciones políticas, si se opta por la jefatura del Estado, ya desde el 2024 el expresidente François Hollande se presentó para optar por un escaño legislativo en la circunscripción de Corrèze.
Aun cuando Hollande mantiene en suspenso su declaración oficial como candidato, ya participó en un debate televisivo con el exprimer ministro y alcalde de Le Havre, Édouard Philippe, quien es de los pocos aspirantes que esta fuera de la Asamblea Nacional.
El exmandatario socialista también dio largas explicaciones sobre sus razones para rechazar la realización de primarias cerradas, solo para el Partido Socialista (PS) y Plaza Pública, de Raphaël Glucksmann, quien ya anunció su candidatura oficial.
Quizás en preparación para las previsibles primarias de octubre próximo, ya anunció su condición de aspirante presidencial el primer secretario del PS, Olivier Faure.
En su momento, Faure quedó en minoría dentro de su propio partido, cuando en junio pasado propuso unas primarias mucho más abiertas a otras formaciones del espectro socialdemócrata.
Lo cierto, es que a la lista de aspirantes socialistas se suman ahora los diputados Jérôme Guedj y Philippe Brun; el exmiembro de La Francia Insumisa François Ruffin; Emmanuel Maurel (Izquierda Republicana y Socialista), y la ecologista Delphine Batho.
A estos nombres hay que añadir asimismo el de la diputada Marine Le Pen, candidata por la ultraderechista Alianza Nacional (RN), y el del ex primer ministro y legislador Gabriel Attal, por el partido presidencial Renacimiento, destaca Le Monde.
En esas circunstancias, cualquier discusión sobre un proyecto de ley puede convertirse en rehén de las discusiones de tono presidencial de los futuros aspirantes a la presidencia, incluso con diferencias dentro de una misma formación política, comenta el canal BFMTV.
La presidente de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, quizás corre un gran riesgo al proponer para estos días, cuando todos regresan del receso de verano, la discusión de una ley integral sobre violaciones sexistas y sexuales, un tema más que polémico en Francia.
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