Este miércoles, el ente diplomático ruso convocó al encargado de negocios de Alemania en Moscú, Bernd Finke, ante las recientes declaraciones y medidas restrictivas por parte de las autoridades alemanas relacionadas con el incidente en Leipzig.
«Se subrayó que Berlín ha optado conscientemente por una provocación abierta, cuyo objetivo es una escalada en las relaciones ruso-alemanas», señala el comunicado publicado en el sitio web de la cancillería. El ente advirtió que las acciones de las autoridades alemanas recibirán «una respuesta dura».
Además, el ministerio denunció el cierre del Consulado de Rusia en la ciudad alemana de Bonn y la Casa Rusa de la Ciencia y la Cultura en Berlín, calificándolo como otro paso hacia «la destrucción definitiva» de las relaciones bilaterales.
El pasado 5 de agosto, la policía de Leipzig comunicó que los trabajadores del aeropuerto de Leipzig/Halle, situado en el este de Alemania, encontraron un dron con explosivos en la zona destinada a los aviones de carga.
Según varios medios, el aparato fue localizado cerca de un avión ucraniano Antonov que transportaba municiones. Posteriormente, se informó del hallazgo de otros dos drones y de explosivos sospechosos en las inmediaciones del aeropuerto.
Varios políticos alemanes señalaron a Rusia como responsable del incidente, mientras que la embajada rusa en Berlín calificó lo ocurrido de provocación.
Por su parte, el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia denunció que estas acusaciones responden a un guion utilizado en repetidas ocasiones para favorecer a Ucrania.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, también rechazó las acusaciones de Alemania contra Rusia y subrayó que Berlín no presentó ninguna prueba que demostrara la implicación de Moscú.
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