Reppeneua, a través de Gérard Depardieu, llevó al estrellato mundial la obra homónima de Edmond Rostand, escrita en 1897, pero vista como una aleccionadora fábula que parece tener eterna vigencia, cuando se trata de retratar almas humanas, comenta la prensa francesa.
Considerado uno de los decanos del cine galo, el fallecido cineasta trabajó con grandes actores franceses, desde Yves Montand (“El salvaje”) hasta Catherine Deneuve (“La vida de castillo”), pasando por Depardieu e Isabelle Adjani, destaca el canal de televisión France 24.
La puesta en la pantalla grande de las aventuras del ingenioso Cyrano llevó al estrellato a este director y realizador francés, de formación autodidacta, quien por esa cinta consiguió 10 premios César en 1991, incluido el de mejor película y mejor director.
El filme, que dejó memorias imborrables de la actuación de Depardieu, fue el tercero más visto en Francia en 1990, con más de 4,73 millones de espectadores, destaca la prensa capitalina.
“No soy como un manzano que deja caer sus frutos cada otoño. Mi ritmo es más bien una película cada cinco o seis años. No veo por qué habría que encadenar los proyectos. A menos, por supuesto, que uno necesite dinero”, declaró a Paris Match en 2015.
Reppenaeua empezó su carrera como guionista, pero nunca dejó de serlo porque por lo general llevaba a escena sus propios guiones como director, tras dar los primeros pasos en esa responsabilidad en 1966.
Uno de sus primeros guiones fue el de Zazie en el metro, dirigida entonces por Louis Malle.
También es recordado por sus filmes “Los casados del año II”, con Jean-Paul Belmondo y Marlène Jobert, estrenada en 1971, y cuatro años después por las enredadas aventuras de “El salvaje”.
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