No es una decisión tomada, aunque el grupo germano estudia la situación acerca de Seat, la firma española con más de de 75 años de historia, cuyo nombre, por lo menos, pudiera desaparecer hacia 2029 y quedarse solamente con la marca Cupra.
La información inquieta al mercado y al gremio de trabajadores de las dos plantas cerca de Barcelona. El diario económico alemán WirtschaftsWoche aseguró que se trata de momento de un análisis del asunto.
Volkswagen reaccionó a estas informaciones asegurando que comunicará cualquier movimiento estratégico cuando corresponda, en tanto la firma se mueve en uno de los mayores procesos de reestructuración de su pasado reciente.
Necesita reducir costes, simplificar estructuras y concentrar inversiones en un momento especialmente complicado para los fabricantes europeos. Entre los factores que explican esta presión aparece con fuerza la competencia de los fabricantes chinos, especialmente en el vehículo eléctrico.
En la nota emitidad también por Seat, ambas parte reivindicaron el «sólido futuro» de la pare española dentro del consorcio alemán, aunque implícitamente no descartan el cese de la marca Seat.
«En el contexto actual, con una regulación cada vez más exigente, el coste de la electrificación y la inversión necesaria para desarrollar una nueva generación de modelos eléctricos, hacen que este análisis para seguir invirtiendo en la marca Seat sea cada vez más complejo», admitieron.
«Por tanto, siguen siendo posibles varios escenarios más allá de 2030. En función de cómo evolucionen la regulación, la demanda de los clientes y las condiciones del mercado, se valorará la continuidad de la marca Seat. No se ha tomado ninguna decisión todavía», indicó el comunicado.
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