Esa coalición gremial reúne a la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales (CLATE), la Unión Internacional de Sindicatos de Servicios Públicos (UIS-SP), brazo institucional de la Federación Sindical Mundial (FSM), y la Internacional de Servicios Públicos (ISP).
Desde la dirección de CLATE, cuya sede está en Buenos Aires, dijeron a Prensa Latina que líderes del Frente se reunieron en Brasilia el viernes pasado para evaluar el apoyo sindical a Lula, entre otras temáticas.
Conciliaron un comunicado en el cual el FGE expresa “su profunda preocupación por el rumbo del proceso electoral brasileño y reafirma, de manera intransigente, su compromiso con la defensa de la democracia y de la soberanía de Brasil”.
“Brasil es uno de los países más decisivos del continente americano, y su elección pone en disputa dos proyectos de sociedad antagónicos e irreconciliables”, advierten los dirigentes gremiales.
Por un lado, está un proyecto que retoma y amplía las conquistas históricas de la clase trabajadora, que tiene en el servicio público prestado a la población el motor del desarrollo nacional, y que prioriza el crecimiento social y humano del pueblo brasileño, señalan.
Y por el otro, “un esquema que declara abiertamente la necesidad de reducir el Estado, recortar servicios esenciales a la población y privatizar patrimonio público, sostenido por un sesgo ideológico negacionista y reaccionario que pone en riesgo la propia democracia y la soberanía nacional del país”, advierten los líderes sindicales en su comunicado.
Para el Frente, “no se trata de una disputa meramente doméstica. Los efectos del resultado electoral brasileño repercutirán sobre todo el escenario político y económico internacional, con impactos directos sobre los BRICS, el Mercosur y el conjunto de las relaciones políticas del Cono Sur”.
Y alertan que “está en juego la posibilidad de crecimiento e integración soberana de toda la región, o, en sentido opuesto, un retroceso que devolvería a América del Sur a un papel extractivista, subordinado a intereses externos”.
Juan Darío Fuentes, director de Comunicación de CLATE, informó a Prensa Latina que en la reunión del FGE en Brasilia los dirigentes sindicales evaluaron la necesidad de nuevas alianzas estratégicas, en particular ampliar los vínculos políticos y sociales del movimiento sindical latinoamericano frente a las transformaciones que atraviesan la región y el escenario internacional.
En este marco, se planteó fortalecer el diálogo con referentes de la Iglesia Católica y otros credos religiosos en América Latina, particularmente con aquellos que trabajan en torno a las problemáticas y demandas de los trabajadores.
La iniciativa contempla encuentros virtuales y actividades presenciales y queda abierta a los aportes de las organizaciones participantes. Una de las primeras actividades presenciales está prevista para el 14 de octubre en Buenos Aires.
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