El presidente del RNC, Joe Gruters, describió el evento los días 9 y 10 de septiembre como una «Trump-a-palooza» que contará con más de un centenar de puntos en su programa, incluida la presentación de candidatos que compiten en distritos clave (oscilantes), reseñó el diario The Hill.
La reunión tendrá igualmente la participación en el podio del fiscal general, Todd Blanche; el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y la exsecretaria de prensa de la Casa Blanca Karoline Leavitt.
El candidato al Senado y fiscal general de Texas, Ken Paxton, y el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson (Luisiana), así como otros miembros destacados del Congreso asistirán a la convención.
Diversos informes sugieren que algunos integrantes de la Cámara Baja declinaron su asistencia debido a un supuesto requisito del RNC de una donación mínima de 25 mil dólares para los legisladores, incluso la categoría más alta serían 100 mil.
Pero ni Trump ni los organizadores de la convención han confirmado la existencia de una cuota de asistencia, reportó el propio rotativo. Por su parte, los demócratas planean realizar actividades paralelas en Texas. El líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries (Nueva York), anticipó que una delegación de cuatro miembros de ese órgano del legislativo viajará a Dallas.
“Los estadounidenses están siendo aplastados por el aumento de los costos. A los republicanos no les importa: están en Dallas celebrando a un presidente desconectado de la realidad, cuyas tarifas y guerras están empeorando la situación”, declaró el representante demócrata Jason Crow (Colorado) en la red social X.
Crow irá con sus colegas Robert García (California), Madeleine Dean (Pensilvania) y Sydney Kamlager-Dove (California).
NewsNation informó que el candidato demócrata al Senado James Talarico, el gobernador de Illinois JB Pritzker y el presidente del Partido Demócrata de Texas, Kendall Scudder, organizarán eventos durante la convención.
Texas fue el primer estado en rediseñar el mapa electoral a favor de los republicanos, siguiendo los deseos de Trump. A esa iniciativa respondieron los demócratas con el rediseño de sus propios distritos, particularmente en California.
La Corte Suprema de Maryland dictaminó el jueves que un referéndum sobre la redistribución de distritos impulsado por los demócratas podrá incluirse en la boleta electoral de noviembre, lo cual constituiría una importante victoria para el partido en ese estado.
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