Bajo el lema Soberanía-La fuerza que une a Brasil, la ceremonia aconteció en la Explanada de los Ministerios y reunió a Lula, al vicepresidente, Geraldo Alckmin, y a representantes de los tres poderes del Estado.
El desfile comenzó poco después de las 09:00, hora local, y concluyó dos horas después, como estaba previsto.
Junto al mandatario estuvieron el presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Edson Fachin, y los titulares del Senado, Davi Alcolumbre, y de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, en una presencia que no se produjo en la edición del año pasado.
La programación combinó la tradicional participación de efectivos del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea con tres ejes definidos por el Gobierno: soberanía nacional, enfrentamiento a la violencia contra las mujeres y la Copa Mundial femenina de fútbol de 2027, que tendrá a Brasil como sede.
El énfasis en la soberanía estuvo vinculado con el contexto de tensiones comerciales entre Brasil y Estados Unidos, después de la aplicación de aranceles a productos del gigante sudamericano.
Tal tema ha ocupado un lugar central en los pronunciamientos recientes de Lula, quien defiende la autonomía del país para establecer sus relaciones comerciales y proteger sus intereses nacionales.
En un mensaje transmitido la víspera por cadena nacional, el presidente sostuvo que Brasil no será “colonia de nadie” y vinculó la soberanía con la capacidad de aprovechar recursos estratégicos, como minerales críticos, petróleo y agua, para generar tecnología, empleos y desarrollo nacional.
Por otra parte, el segundo eje, el enfrentamiento a la violencia contra las mujeres forma parte de una agenda impulsada por los tres poderes, que en febrero pasado suscribieron un pacto nacional contra el feminicidio y este año incorporó nuevas medidas destinadas a reforzar la protección de las víctimas.
La Copa Mundial de fútbol para mujeres de 2027 se realizará del 24 de junio al 25 de julio, con partidos en ocho ciudades: São Paulo, Río de Janeiro, Fortaleza, Belo Horizonte, Brasilia, Salvador, Porto Alegre y Recife.
También, la jornada estuvo acompañada por expresiones políticas del público y asistentes próximos a la tribuna de las autoridades corearon consignas a favor del fin de escala laboral 6×1 (seis días de trabajo y uno de descanso).
A menos de un mes de los comicios generales, sectores opositores realizaron movilizaciones paralelas, especialmente en la ciudad de São Paulo, donde el senador Flávio Bolsonaro, principal adversario de Lula de cara a la consulta en las urnas, encabezó una concentración contra el Gobierno y el STF.
Con la celebración de los 204 años de la independencia, Brasil combinó la tradicional exhibición cívico-militar con mensajes sobre soberanía, derechos de las mujeres y deporte, en una jornada atravesada por el debate político y las tensiones rumbo a los comicios.
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