Bajo la consigna «El orgullo al poder. El odio al carajo» la acción servirá para criticar al gobierno por desdeño homofóbico y visibilizar sus principales demandas y reclamar respuestas frente a distintas problemáticas que afligen al colectivo. La convocatoria del 7N corresponde a la 35ª edición, que este año tendrá una marcada impronta política y reivindicativa, con consignas vinculadas a los derechos de la diversidad sexual, la reparación histórica y el rechazo a discursos y medidas que las entidades consideran perjudiciales para la comunidad.
La Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo-Línea Histórica, así como el conglomerado Frente Orgullo y Lucha señalaron que la movilización tendrá un claro tono antifascista y antirracista, al tiempo que instarán a construir una alternativa democrática para el país.
María Laura Olivier, de la Comunidad Homosexual Argentina y secretaria de la Comisión Organizadora, señaló que las consignas de la marcha expresan el rechazo a lo que definió como un intento de «borramiento» de la comunidad LGBTINB+ como actor social relevante y cuestionó las políticas y discursos de odio promovidos por el gobierno de Javier Milei.
Olivier insistió en que reclamarán una convivencia democrática, la reparación histórica para personas travestis y trans adultas mayores y la construcción de una alternativa frente al actual escenario político, además de la consigna que resume el espíritu de la jornada: «El orgullo al poder. El odio al carajo».
En declaraciones al canal de noticias C5N, Martín Canevaro, presidente de 100% Diversidad y Derechos, planteó que la movilización también buscará ampliar el debate hacia el conjunto de la sociedad.
«Además de seguir movilizándonos en defensa de los derechos de las mujeres y personas LGBTINB+, reclamamos y proponemos al conjunto de la sociedad la construcción de una alternativa democrática», puntualizó.
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