El proyecto, presentado por Kallas el 1 de septiembre durante una reunión de ministros de Defensa en Irlanda, fue retirado tras el rechazo de varios países miembros, que consideraban que sus funciones se superponían con las del comisario europeo de esa cartera, Andrius Kubilius.
Algunos Estados miembros consideraron que no era el camino a seguir en este momento, declaró un funcionario comunitario, quien añadió que, tras consultar a los ministros, se optó por desechar la propuesta y buscar nuevas vías de cooperación.
La presentación oficial del grupo, prevista para hoy en la Biblioteca Solvay de Bruselas, contaría con la asistencia de unas 150 personas de instituciones europeas, centros de análisis, universidades y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Según tres fuentes diplomáticas consultadas por el diario Le Soir, el grupo sería presidido por el exsecretario general de la OTAN Anders Fogh Rasmussen, e incluiría a exministros como el estonio Juri Luik y la francesa Florence Parly, además de representantes de países extracomunitarios como Reino Unido y Ucrania.
La decisión de Kallas, en lugar de fortalecer la autonomía estratégica europea, expone divisiones internas en el seno del bloque en un momento de creciente tensión geopolítica y de debate sobre el gasto militar común.
Kallas, exprimera ministra de Estonia, se había comprometido a explorar «nuevas fórmulas de interacción con los Estados miembros», aunque fuentes cercanas al proceso admiten que el episodio erosiona su capacidad de maniobra a menos de un año de las elecciones al Parlamento Europeo.
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