Trump rubricó el viernes el decreto para determinar en 90 días si el mamífero cumple los criterios de recuperación de la Ley de Especies en Peligro de Extinción para retirar su protección y autorizar su eliminación letal con el supuesto objetivo de apoyar a los ganaderos estadounidenses.
“Evidentemente, lo que tiene que hacerse entre Estados Unidos y México es una coordinación. Vamos a ver si esto llega a ocurrir, porque no debería ser así (la retirada de protección), porque más allá de que están en los dos lados de la frontera, es una especie que tenemos que conservar”, dijo la dignataria.
Durante su habitual conferencia de prensa, la jefa del Ejecutivo recordó que se trata de una especie transfronteriza con protección en México, y subrayó la existencia de protocolos internacionales para el resguardo de animales en peligro de extinción.
La orden emitida por Trump argumenta que los productores estadounidenses enfrentan afectaciones al ganado provocadas por ataques de esta especie, pese a que las estadísticas oficiales reportan un impacto bajo en perjuicios al ganado a nivel nacional.
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