«La parte rusa dará una respuesta correspondiente. La respuesta al lobby rusófobo en Budapest será dura y dolorosa», refirió este martes la portavoz de la cancillería rusa, María Zajárova, aunque no especificó en qué consistirá esa respuesta.
Más temprano este martes, la titular de Exteriores de Hungría, Anita Orbán, anunció que el Ministerio de Exteriores húngaro notificó al embajador ruso en Budapest, Evgueni Stanislávov, la decisión de expulsar a 10 empleados de la embajada rusa.
«Hoy se ordenó al director correspondiente del Ministerio de Exteriores informar al embajador de Rusia en Budapest de que, según la valoración de las autoridades húngaras, 10 empleados de la misión rusa han realizado en territorio húngaro actividades incompatibles con el estatus diplomático establecido por la Convención de Viena», publicó Orbán en las redes sociales.
En su opinión, Budapest busca mantener «el diálogo necesario» con Moscú «basado en respeto mutuo y en el cumplimiento de las reglas, y la expulsión de los diplomáticos rusos no supone «la ruptura de las relaciones diplomáticas con Rusia».
La ministra tampoco reveló los detalles sobre las «actividades» que los diplomáticos expulsados presuntamente realizaban.
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