Durante una visita a la ciudad sureña de Nabatieh, acompañado por el comandante del Ejército, Rudolph Haykal, y responsables de los organismos de seguridad, Aoun aseguró que esas cuestiones representan “constantes nacionales” que el Estado libanés se comprometió a cumplir.
“No hay nuevas negociaciones con Israel en este momento”, declaró el mandatario a la prensa durante su recorrido por la zona.
Las conversaciones directas entre Líbano e Israel comenzaron el 14 de abril pasado en Washington bajo auspicio estadounidense y abordaron asuntos relacionados con el alto el fuego, la retirada israelí, las fronteras, los prisioneros y las personas desaparecidas.
El 26 de junio, ambas partes firmaron en la capital estadounidense un acuerdo marco que contempla una retirada gradual de las fuerzas israelíes del territorio libanés y el despliegue del Ejército nacional en las áreas evacuadas.
La séptima ronda de negociaciones se celebró del 4 al 6 de agosto en Roma y abordó cuestiones militares, políticas, jurídicas y fronterizas, además del expediente de los prisioneros y desaparecidos.
Durante esas conversaciones, las partes intercambiaron listas preliminares sobre ambos asuntos, y Aoun anunció posteriormente avances en los temas relacionados con las fronteras y los detenidos.
En Nabatieh, el jefe de Estado inspeccionó la sede de la gobernación, dañada por ataques israelíes, así como el edificio del Banco Central del Líbano, destruido durante los bombardeos.
Aoun visitó también el hospital de la ciudad, donde agradeció al personal sanitario por mantener sus servicios pese a las difíciles condiciones y los riesgos derivados de la escalada militar.
Los ataques israelíes contra el sur del Líbano continúan pese al acuerdo marco suscrito en junio, mientras Israel mantiene presencia militar en zonas del territorio libanés ocupadas durante conflictos anteriores y operaciones recientes.
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