Más de 170 mil connacionales residentes en esa nación del norte, desde hace años trabajan, pagan impuestos, sostienen familias y mantienen vínculos profundos con El Salvador, pero el anuncio del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) continúa sin ofrecer claridad sobre su estatus futuro, reseñó El Diario de Hoy.
«Se hará un anuncio sobre el TPS de El Salvador en el momento oportuno. Hasta que se realice dicho anuncio, los salvadoreños presentes en los Estados Unidos bajo el TPS conservan su protección», fue la información ofrecida por el DHS.
Tal decisión representa para miles de familias continuar sin saber qué ocurrirá con sus empleos, hogares, hijos, proyectos de vida y posibilidades de permanecer legalmente en el país, recordó El Diario.
Ante ese panorama surgen varias preguntas sobre si «esta incertidumbre está siendo administrada también con criterios políticos y electorales, tanto en Washington como en San Salvador», cuestionó el rotativo.
En febrero de 2027 El Salvador celebrará elecciones generales, y la diáspora tiene un peso electoral que ya no puede ser ignorado. ¿Puede entonces el destino de más de 170 mil salvadoreños convertirse en una ficha de negociación, cálculo electoral o estrategia de comunicación política?
Al referirse a la incertidumbre migratoria, el El Diario subrayó que no debería utilizarse como herramienta electoral, de acuerdo con los principios de la ética y las normas de derechos humanos.
Si existe una decisión pendiente, que se explique. Si existen negociaciones, que se transparenten. Y si todavía no hay una decisión, que al menos se reconozca públicamente el costo humano de mantener a miles de personas en este limbo, remarcó.
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