El reconocimiento se otorgó tras más de 50 años sin registrar casos de ese tipo y confirma la capacidad de este país para prevenir que estos contagios vuelvan a establecerse.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, envió a las autoridades y al pueblo de Chile su felicitación por este logro, el cual refleja décadas de compromiso con la protección de las comunidades frente a esta enfermedad, que muchas veces provoca la muerte de las personas.
Por su parte, el doctor Jarbas Barbosa, máximo responsable de la Organización Panamericana de la Salud, aseguró que este logro demuestra la posibilidad de eliminar la rabia transmitida por perros cuando se trabaja de manera intersectorial.
Esta es una enfermedad viral que casi siempre es mortal una vez aparecen los síntomas clínicos, sin embargo, puede prevenirse mediante la vacunación de los transmisores o los potenciales contagiados, una vigilancia eficaz y el acceso oportuno a las medidas de profilaxis.
El último caso de transmisión por cánidos a un humano ocurrió aquí en 1972, y desde entonces gracias a un puntilloso y oportuno programa de inmunización a quienes pudieron estar expuestos al virus por mordeduras, arañazos o contacto con saliva de perros enfermos, no hubo más contagios.
También influyó el programa de vacunación canina puerta a puerta y un proyecto de sensibilización y educación comunitaria.
rc/car/eam













