En un comunicado, el grupo aseguró que la operación tuvo como objetivos hangares de aviones de combate, radares, pistas de aterrizaje, depósitos de municiones y otras instalaciones militares dentro de la base.
Los hutíes afirmaron que los misiles y drones alcanzaron sus objetivos “con precisión y directamente” y causaron importantes daños, aunque esas declaraciones no pudieron ser verificadas de manera independiente.
El movimiento amenazó además con extender sus operaciones hacia lo que denominó “el corazón de Arabia Saudita” y advirtió que cualquier nuevo ataque contra sus posiciones será respondido con acciones “más amplias e intensas”.
Según el comunicado, la operación fue realizada en respuesta a los ataques aéreos sauditas en Yemen, que, de acuerdo con los hutíes, superaron los 300 durante los últimos cinco días.
El grupo sostuvo que esos bombardeos fueron ejecutados por cazas F-15 y Typhoon procedentes de las bases aéreas de Khamis Mushait y Taif, y prometió continuar atacando concentraciones militares sauditas mientras prosigan las operaciones en su contra.
Arabia Saudita no emitió comentarios inmediatos sobre las afirmaciones hutíes.
El anuncio se produce después de que las autoridades sauditas informaran el sábado que dos personas resultaron heridas por el impacto de un proyectil atribuido a los hutíes en la gobernación de Al-Tuwal, en la región de Jazan.
Un día antes, Riad había informado de heridos y del cierre preventivo del oleoducto Este-Oeste tras varios ataques registrados en las regiones de Riad y Medina.
La Agencia Saudita de Prensa (SPA) citó entonces a una fuente del Ministerio de Energía, según la cual los ataques provocaron víctimas y daños materiales, aunque no precisó el número de afectados.
Las autoridades sauditas también informaron días antes que 73 civiles resultaron heridos en ataques hutíes contra instalaciones económicas en cuatro ciudades del Reino, algunos de los cuales provocaron incendios y la suspensión temporal de actividades en instalaciones energéticas.
La escalada coincide con importantes cambios en el mapa militar de Yemen. Los hutíes anunciaron recientemente avances en varios distritos de la costa occidental y en islas del mar Rojo, incluida Mayyun, situada en el estrecho de Bab el-Mandeb.
Por su parte, las fuerzas gubernamentales yemeníes informaron de avances en la provincia de Al-Jawf, fronteriza con Arabia Saudita, y aseguraron haberse aproximado a Al-Hazm, capital de esa gobernación.
También afirmaron haber atacado posiciones hutíes en Mocha y sus alrededores, así como en zonas de Taiz, Lahj y Al-Dhalea, además de repeler una ofensiva contra Marib.
Los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los hutíes se intensificaron desde comienzos de julio de 2026, después de varios años de relativa calma en numerosos frentes.
Yemen permanece inmerso en un conflicto desde septiembre de 2014, cuando los hutíes tomaron Saná y otras zonas del país, antes de la intervención en marzo de 2015 de una coalición árabe encabezada por Arabia Saudita en apoyo del Gobierno yemení reconocido internacionalmente.
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