De la cifra total, 111 se encuentran en nivel Muy Alto y 447 en Alto, según remarcó la cratera, que también expuso cómo los perjuicios asociados a este tipo de eventos se concentran especialmente en las regiones Andina y Caribe.
Comunicó que ante el escenario descrito, y teniendo en cuenta que las condiciones de El Niño podrían mantenerse hasta el primer trimestre de 2027, se emitió una circular dirigida a líderes locales, entidades territoriales y prestadores de servicios públicos con medidas para anticiparse a afectaciones en las fuentes de abastecimiento y sistemas de acueducto.
La entidad especificó que entre los principales riesgos identificados se encuentran la reducción de la disponibilidad de agua, las afectaciones a la infraestructura por incendios forestales y el deterioro de la calidad del recurso, debido a la menor disponibilidad de las fuentes y a una mayor concentración de contaminantes.
Como parte de las medidas de preparación, recomendó identificar fuentes alternas de abastecimiento, recuperar pozos existentes cuando sea técnica y ambientalmente viable, determinar la autonomía de los sistemas, realizar monitoreo permanente de las fuentes y garantizar la disponibilidad de equipos para atender eventuales emergencias.
La circular también plantea fortalecer el control de pérdidas de agua, promover el uso eficiente del recurso y establecer previamente puntos de cargue, rutas y capacidades para el abastecimiento mediante carrotanques cuando sea necesario.
El Ministerio advirtió asimismo que la preparación debe contemplar un escenario mixto en el país en el cual aumenten las probabilidades de sequía, desabastecimiento e incendios forestales, mientras ocurren lluvias intensas que pueden generar inundaciones, movimientos en masa y crecientes súbitas.
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