La proyección, encabezada por el embajador Orestes Pérez, reunió a integrantes de la Coordinadora Nacional de Solidaridad con Cuba, residentes aquí de la nación caribeña, asi como a representantes de organizaciones políticas y sociales, quienes destacaron el valor de la obra como instrumento de memoria, denuncia y reflexión sobre la realidad de la isla.
Durante la velada, la directora Fabiana Parra y el productor Kleber Mazziero abordaron las motivaciones que dieron origen al largometraje, que a través del arte se cuestiona y denuncia el inhumano cerco que mantiene Washington hace más de 60 años.
El contacto con artistas y ciudadanos cubanos llevó a los realizadores a ampliar la mirada y convertir el proyecto en un testimonio sobre la vida cotidiana de la población y las consecuencias de las medidas estadounidenses contra la isla.
La obra, de unos 90 minutos, articula música, testimonios y escenas de la cotidianidad cubana para mostrar, desde la perspectiva de sus realizadores, la capacidad de resistencia y creatividad de sus habitantes frente a las dificultades económicas.
Al presentar el filme, la consejera política de la embajada, Laritza Garbey, señaló que el cine puede convertirse en una herramienta de memoria, resistencia y humanidad, al tiempo que cuestionó el impacto del bloqueo económico, comercial y financiero mantenido por Washington contra Cuba durante más de seis décadas.
La diplomática subrayó que Sin embargo, una utopía centra su atención en los rostros y las historias cotidianas de los cubanos, así como en la voluntad de preservar la soberanía y los sueños de la nación caribeña.
La producción fue rodada en Cuba y, de acuerdo con sus realizadores, utiliza el arte y la música como vías para acercarse a la realidad de la isla.
La presentación en Panamá forma parte de la difusión internacional de una obra que ya tuvo exhibiciones especiales en La Habana y ha sido incluida en circuitos de festivales de cine documental de América Latina.
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