Al inaugurar la III Conferencia de Examen de la Convención sobre Municiones en Racimo, que reúne hasta el día 18 a representantes de 120 países y de organismos internacionales, Sonexay afirmó que la cita debe centrarse en convertir los compromisos políticos en resultados concretos.
En su discurso explicó que las acciones deben incluir la devolución segura de las tierras descontaminadas a las comunidades, el fortalecimiento del apoyo a las víctimas y la reducción de las bajas civiles en accidentes de ese tipo.
A la apertura de la cita asistió la subsecretaria general de las Naciones Unidas y secretaria ejecutiva de la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia y el Pacífico, Armida Salsiah Alisjahbana.
La reunión también examinará y adoptará el Plan de Acción de Vientián, que establece prioridades prácticas para una inspección, descontaminación y educación sobre riesgos de municiones sin explotar más seguras y eficaces, una asistencia sostenible a las víctimas y una cooperación internacional más sólida.
El foro, que por segunda ocasión se realiza en el país, es particularmente importante para Laos, que continúa como uno de los más gravemente afectados por las municiones en racimo.
Laos aporta su amplia experiencia en el manejo de municiones sin explotar al ámbito internacional, al tiempo que fomenta la acción global continua para ayudar a las comunidades afectadas a vivir con seguridad, expresó en un artículo el periódico Viantiane Times, al referirse al encuentro.
Para garantizar la implementación exitosa de los tratados internacionales a nivel local, el gobierno laosiano integró esos objetivos en su marco estratégico nacional, conocido como Camino Seguro hacia el Futuro III (2021-2030).
Además, Laos impulsó el Objetivo de Desarrollo Sostenible 18 (ODS 18), dedicado a lograr “Vidas a salvo de las municiones sin explotar”, salvaguardando directamente el bienestar y el futuro de sus ciudadanos.
La conferencia está encabezada por el viceprimer ministro y titular de Asuntos Exteriores, Thongsavanh Phomvihane, quien también preside la Autoridad Nacional Reguladora del Sector de Acción contra las Municiones sin Explotar y las Minas.
Como parte de las actividades colaterales, la víspera más de 270 delegados de más de 120 países y organizaciones internacionales visitaron un sitio de desminado en Ban Phik Yai, en la provincia del centro norte de Luang Prabang.
La delegación fue recibida por Bounlua Sinxayvoravong, gobernador de la provincia de Luang Prabang, y recibió información del Director del Programa Nacional contra las Municiones sin Explotar y de los responsables de campo sobre las operaciones de reconocimiento.
El territorio es una de las provincias más afectadas por las municiones sin explotar remanentes de conflictos pasados, y Ban Phik Yai una de las comunidades más perjudicadas.
Los estudios técnicos realizados desde 2016 abarcaron 423 hectáreas, de las cuales 347,2 tienen riesgo confirmado.
Tales operaciones de desminado en el lugar abarcaron hasta la fecha 119,73 hectáreas, incluyendo 117,3 de tierras agrícolas y 2,39 destinadas a otros fines de desarrollo.
Durante esas operaciones, se encontraron y destruyeron tres mil 461 artefactos explosivos sin detonar, entre ellos dos bombas de gran tamaño, dos mil 775 municiones en racimo y 684 artilugios explosivos de otro tipo.
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