La Declaración final de la 74 Sesión Extraordinaria del Consejo de Ministros de la Autoridad Intergubernamental (IGAD), celebrada la víspera, acogió con satisfacción la reanudación de Sudán de su membresía en el ente africano en febrero pasado, la reapertura de la sede de la organización y otras acciones de acercamiento impulsadas por Djibouti.
El texto reconoció que cinco de los siete Estados miembros (Djibouti, Etiopía, Sudán del Sur, Kenya y Somalia) ratificaron el Tratado de la IGAD de 2023 y depositaron sus instrumentos de revalidación ante el secretario ejecutivo, Workneh Gebeyehu, en su calidad de depositario legalmente designado.
De esta forma, se alcanzó el umbral de dos tercios necesario para la entrada en vigor del Tratado, en sustitución del Acuerdo por el que se estableció el ente africano en 1996. Gebeyehu notificará su entrada en vigor.
El Consejo de Ministros expresó su preocupación por la situación ajena a la región, como la guerra en Gaza, las tensiones en Medio Oriente y el conflicto entre Rusia y Ucrania.
Subrayó sus repercusiones directas a través de las perturbaciones en el transporte marítimo, el aumento de los precios del combustible y los alimentos, la reducción de la financiación humanitaria, el debilitamiento del consenso multilateral precisamente cuando la región necesita un apoyo internacional sostenido y coordinado.
La Declaración mencionó además la situación humanitaria en la región, donde se estima que 49 millones de personas padecen inseguridad alimentaria aguda y el número de desplazados internos supera los 19 millones.
Alertó sobre la actualidad en Sudán, donde casi 19,5 millones de personas sufren niveles de hambre propios de una crisis y se prevé que unos 825 mil niños menores de cinco años padezcan desnutrición aguda grave en 2026, mientras que cerca de nueve millones de personas seguirán desplazadas a causa del conflicto.
También advirtió sobre los profundos cambios geopolíticos y de seguridad en el mar Rojo y el golfo de Adén, impulsados por la intensificación de la competencia estratégica, los conflictos, la inestabilidad en las zonas costeras, la creciente presencia militar externa y las amenazas al transporte marítimo comercial.
Afirmó que estas dinámicas afectan directamente a la paz, la seguridad y los intereses económicos de los Estados miembros de la IGAD. Manifestó preocupación por el resurgimiento de la piratería frente a las costas de Somalia y en el golfo de Adén.
Expresó su profundo agradecimiento al presidente Ismaïl Omar Guelleh, al Gobierno y al pueblo de Djibouti por acoger la cita ministerial, así como por las cuatro décadas de apoyo constante como sede de la secretaría del ente regional desde su fundación en 1986.
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