Según el informe del Instituto Nacional de Estadística, el índice nacional de precios al consumidor para toda la colectividad (NIC), incluidos los tabacos, aumentó 0,5 por ciento en agosto respecto al mes anterior, mientras en términos anuales alcanzó el 3,3.
La aceleración estuvo determinada fundamentalmente por los precios de los bienes energéticos, cuya variación interanual pasó de 11,6 por ciento en julio a 17, indica el informe.
Dentro de ese componente, los precios de los productos energéticos regulados aumentaron 18,8 por ciento interanual, frente al 14,8 por ciento del mes precedente, mientras los no regulados pasaron de 11,4 a 16,9.
En contraste, los servicios recreativos, culturales y para el cuidado personal desaceleraron su crecimiento de 3 a 2,6 por ciento, mientras los servicios vinculados al transporte pasaron de 1,6 a 0,9.
La inflación subyacente, que excluye los precios de los bienes energéticos y de los alimentos frescos, se moderó ligeramente, de 1,6 a 1,5 por ciento.
En el ámbito de los alimentos, la evolución continuó siendo más contenida. El denominado “carrito de la compra” se mantuvo estable en uno por ciento, aunque los productos de alta frecuencia de adquisición aceleraron su crecimiento de 3,4 a 4,3.
La evolución de los precios en agosto en Italia estuvo marcada, según el Istat, por la aceleración de los productos energéticos, mientras la dinámica más moderada de los alimentos y determinados servicios contribuyó a limitar el incremento del índice general.
El organismo estadístico señaló que la evolución de los precios de los combustibles continúa reflejando las tensiones registradas en los mercados internacionales.
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