A la iniciativa se sumó además Felipe Harman, exdirector de la Agencia Nacional de Tierras y uno de los 13 integrantes del recién creado Gabinete por la Vida, un equipo de oposición política.
Según explicó Becerra, quienes pretenden impulsar en diversos campos la contrarreforma agraria se encontrarán en el Congreso de la República, en articulación con el movimiento campesino, una respuesta política, jurídica y social para defender la Revolución por la Vida, la reforma agraria.
Harman, por su parte, se refirió a la necesidad de establecer caminos organizativos y la articulación desde el Parlamento, pero también desde las calles, con el fin de “seguir fortaleciendo las luchas democráticas por la reforma agraria”.
Rubio, por su parte, remarcó que los avances alcanzados por parte de los campesinos de Colombia tienen en la bancada el Pacto Histórico, y en la comisión recién creada, defensores férreos para no retroceder.
Según trascendió, el mecanismo hará seguimiento a los procesos de adquisición, adjudicación y formalización de tierras.
También prestará atención a las decisiones relacionadas con las Áreas de Producción de Alimentos —que el gobierno anunció que derogará—, las Zonas de Reserva Campesina y otras territorialidades.
Otro de sus objetivos es convocar a entidades del gobierno, autoridades territoriales, organizaciones campesinas y otros sectores para “formular recomendaciones, promover iniciativas legislativas y ejercer control político”.
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