Según datos del sistema de candidaturas del Tribunal Superior Electoral (TSE), de los 20 mil 900 pedidos presentados en todo el país, unos 20 mil 700 ya fueron analizados, equivalente a cerca del 99 por ciento.
Del total de registros rechazados, 335 fueron considerados definitivamente improcedentes, mientras otros 869 todavía pueden ser cuestionados mediante recursos ante las instancias superiores de la Justicia Electoral.
El principal motivo de los rechazos es el incumplimiento de requisitos formales establecidos por la legislación electoral.
A continuación aparecen la falta de condiciones de elegibilidad, e irregularidades relacionadas con las convenciones partidarias.
Reportes de prensa puntualizaron que el registro de candidatura constituye la etapa en la cual la Justicia Electoral verifica si quienes aspiran a cargos electivos cumplen las exigencias establecidas por la Constitución y las leyes.
Tal procedimiento incluye el análisis de documentación, condiciones de elegibilidad y eventuales impugnaciones.
En dichos comicios se escogerán presidente, vicepresidente, gobernadores, 54 de 81 senadores y diputados federales, estales y distritales.
El TSE informó el 15 de septiembre pasado que había juzgado 99,02 por ciento de las solicitudes de registro y que permanecían 205 procesos pendientes de análisis.
Para la presidencia de la República fueron presentadas inicialmente 13 solicitudes de registro, y se aprobaron 12 candidaturas después de rechazar la fórmula encabezada por Pablo Marçal y Leonardo Avalanche, del Partido Renovador Laborista Brasileño.
La Corte determinó por unanimidad que Marçal no demostró su afiliación a esa organización dentro del plazo legal y señaló además que no cumplía una de las condiciones de elegibilidad.
Como aspirantes al máximo cargo aparecen Luiz Inácio Lula da Silva, Flávio Bolsonaro, Ronaldo Caiado, Rui Costa, Samara Martins, Romeu Zema, Hertz Dias, Edmilson Costa, Renan Santos, Wilson Grassi, Clariana Barão y Augusto Cury.
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