«Los próximos blancos de las tomas hostiles de control podrían ser las compañías industriales y de infraestructuras rusas en Armenia», advirtió el vicesecretario del organismo, Alexéi Shevtsov, en una comparecencia ante la prensa.
El jueves, el secretario del ente, Serguéi Shoigú, calificó de «toma hostil de control corporativo» los actos inamistosos y doble rasero del que son blanco en Armenia las compañías rusas que hicieron millonarias inversiones en la economía de ese país.
Shevtsov remarcó que en Armenia buscan desvalorizar los activos de las compañías rusas para obligar a sus propietarios a deshacerse de ellos.
Esa táctica será un tiro en el pie para la economía armenia, teniendo en cuenta que las empresas rusas crearon decenas de miles de empleos y gestionan con eficiencia sus activos, haciendo una contribución sustantiva al Producto Interior Bruto de Armenia», apostilló.
En agosto pasado, el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, pidió a la compañía Ferrocarriles de Rusia (RZD) que venda a un tercer país la concesión adjudicada en 2008 por 30 años.
El director general de RZD, Oleg Belozérov, enfatizó que la empresa ha cumplido con el contrato de 2008 y espera recuperar sus grandes inversiones en la modernización de la red ferroviaria armenia.
Rusia y Armenia integran la Unión Económica Euroasiática (UEE), la alianza económica que aglutina también a Belarús, Kazajstán y Kirguistán.
Además, ambas naciones están vinculadas por el Acuerdo de Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones, firmado en el año 2001.
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