También de Penélope Cruz, cuando se espera hoy la llegada de Brad Pitt y en las próximas horas de Ricardo Darín, sin contar a otras luminarias como Marion Cotillard, Orlando Bloom y Jesse Eisenberg.
Distinguida con el Premio Donostia que recogió anoche, Naomi Watts recomendó mirar al pasado para dibujar el futuro, y reconoció que le da miedo los sucesos actuales, la escalada de odio, “tenemos que estar vigilantes».
La actriz británica-australiana estuvo también para presentar The Housewife, la película de Ben Shirinian en la que encarna a Hermine Braunsteiner en The Housewife, de Ben Shirinian, la primera criminal de guerra nazi extraditada de Estados Unidos para ser juzgada en Alemania Occidental.
Antes, el director, guionista y productor alemán Werner Herzog fue distinguido con otro Premio Donostia Internacional en el festival que se extenderá hasta el 26 de septiembre.
Herzog recibió el galardón de manos del actor británico Orlando Bloom, quien estuvo en el reparto de su última película, Bucking Fastard. La cita vasca con el séptimo arte quiso poner en valor una trayectoria marcada por «la exploración de los límites del cine y por una mirada siempre singular, libre y arriesgada».
Bloom, por su parte, comentó que «explorando ya sea lo extremo de la naturaleza, los extraños recovecos del comportamiento humano o los límites entre la realidad y la ficción, Werner siempre ha concebido el cine como una aventura».
Por su parte, la actriz española Carmen Machi (Ocho apellidos vascos, Volver, Aida y Vuelta), recibió el Premio Nacional de Cine de manos del ministro de Cultura, Ernest Urtasun. Un lauro dotado además con 30 mil euros.
Urtasun destacó que “el Premio Nacional de Cinematografía reconoce a una grandísima actriz, de talento innato, y de una versatilidad prodigiosa (…) Carmen Machi ha robado el fuego sagrado
del teatro, la energía incandescente que nace sobre las tablas de un escenario, para ir alumbrando las zonas oscuras de sus personajes y marcarnos el camino (…)”.
En clave política, algunas voces se sumaron al reclamo del fin del genocidio de Gaza, y mostraron su apoyo y solidaridad a los directores de la película NAZA, Yuval Abraham y Reichel Szor, amenazados por el Gobierno israelí.
En tanto, la figura del argentino Ricardo Darín fue encomiada por la actriz y presidenta de la Academia de las Artes Escénicas de España, Cayetana Guillén-Cuervo, como referente del cine iberoamericano y actualmente rostro del cartel de Zinemaldia, como se le conoce al festival.
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