Salvini comunicó su decisión ayer durante el tradicional encuentro de la Liga en Pontida, donde sostuvo que pretende acudir al congreso para solicitar la confianza de los militantes y superar las divisiones internas.
El Consejo Federal de la formación se reúne hoy en Milán para analizar formalmente la propuesta y las reglas del proceso, informó la agencia de prensa Ansa.
La iniciativa se produce después de meses de diferencias dentro de Liga, especialmente entre la dirección nacional y varios gobernadores y dirigentes del norte que reclaman una mayor participación de los territorios y un funcionamiento más colegiado del partido.
El anuncio tiene además repercusiones sobre el equilibrio de la coalición gubernamental, integrada por los partidos Hermanos de Italia, Liga y Forza Italia.
Liga afronta el congreso en un contexto de cuestionamientos internos y de presión electoral, mientras su peso en el espacio de la derecha se encuentra condicionado por la evolución de otras fuerzas políticas, según medios de prensa locales.
Los sondeos recientes sitúan a Liga por debajo del seis por ciento, mientras Forza Italia la supera y el nuevo partido de extrema derecha Futuro Nacional, surgido de una escisión de Liga, registra alrededor del ocho por ciento.
La situación adquiere especial importancia ante la proximidad de las elecciones generales previstas para 2027 y mientras el Gobierno impulsa una reforma de la ley electoral.
El congreso de octubre podría convertirse así en un escenario para definir el rumbo de Liga y su relación con los demás integrantes de la mayoría. Su convocatoria coloca nuevamente sobre la mesa el debate acerca del liderazgo de Salvini, el papel del norte dentro de la organización y la orientación que deberá adoptar el partido dentro de la coalición de gobierno.
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