Las acciones tuvieron lugar en unos 25 negocios ubicados en el centro de esa ciudad del este del país y zonas aledañas, como parte del reforzamiento del control migratorio que desarrolla la institución en diferentes puntos del territorio nacional.
Según la DGM, los inspectores y agentes de la entidad, con apoyo de policías, efectuaron las intervenciones a partir de labores de inteligencia que permitieron identificar la presencia de extranjeros sin documentación reglamentaria en puntos de venta comerciales, incluidos negocios de comida rápida conocidos localmente como «picapollos».
De los 41 retenidos, 31 fueron identificados como trabajadores de los establecimientos, mientras otros 10 se encontraban realizando compras y tampoco pudieron demostrar durante la inspección que contaban con un estatus migratorio regular.
Los extranjeros fueron trasladados al Centro de Procesamiento Migratorio de Benerito, en la provincia de La Romana, donde se realizarían las verificaciones correspondientes y los procedimientos establecidos por las autoridades.
Durante el operativo algunos ciudadanos dominicanos presentes en los establecimientos mostraron resistencia a la actuación de los agentes, aunque las autoridades continuaron con el procedimiento con apoyo de las fuerzas de seguridad, señaló la DGM.
Estos operativos forman parte de una estrategia de reforzamiento del control migratorio, con acciones conjuntas en comercios, zonas turísticas y sectores residenciales donde se detecte la presencia de extranjeros en situación irregular, reiteró en un comunicado.
En las verificaciones las autoridades procuran determinar posibles vínculos con redes dedicadas a la trata de personas y la explotación laboral de indocumentados, acotaron.
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