Medios locales reportaron que el ataque ocurrió en la tarde del domingo en un establecimiento ubicado en las avenidas República de El Salvador y Suecia, en uno de los principales sectores comerciales de Quito, donde un hombre armado ingresó y amenazó al extranjero para robarle sus pertenencias.
El turista habría opuesto resistencia y el atacante sacó un revólver, le disparó en el muslo derecho y huyó del lugar.
Agentes de la Policía Nacional acudieron después de recibir una alerta mediante los chats comunitarios del sector, mientras personal del Cuerpo de Bomberos atendió al herido y lo trasladó a un centro de salud.
El hecho ocurrió en una de las zonas priorizadas por el Gobierno dentro del Plan de Protección de Quito, anunciado el 3 de agosto pasado.
La estrategia contempla el despliegue adicional en la urbe de dos mil policías y dos mil militares, además de controles en bancos, centros comerciales, mercados, paradas de buses y el Metro.
A pesar de esas acciones gubernamentales y del estado de excepción vigente en ocho provincias del país, incluida Pichincha, demarcación donde se encuentra Quito, persisten hechos de violencia común así como otros sucesos asociados al crimen organizado.
En enero de 2024, ante una ola de violencia en calles y cárceles, el presidente Daniel Noboa decretó la existencia de un conflicto armado interno que dio paso a la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interna.
Entre enero y julio de este año el número de homicidios llegó casi a cinco mil, según datos oficiales.
Expertos advierten que el despliegue de los uniformados por sí solo es insuficiente para frenar la inseguridad y llaman a aplicar políticas públicas de carácter social frente a la pobreza y la desigualdad.
A su vez, organizaciones internacionales de derechos humanos presentaron un informe que alerta sobre el deterioro de las garantías democráticas y la criminalización de la sociedad civil en Ecuador en el contexto de la militarización de la seguridad.
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