De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional por Muestra de Domicilios Continua, el gigante sudamericano tenía el año pasado 30,6 millones de personas consideradas emprendedoras entre los ocupados.
Esa categoría incluye a empleadores y trabajadores por cuenta propia, y del total, cerca de 20 millones no poseían dicha condición, utilizada para identificar legalmente a empresas y actividades económicas.
La proporción de emprendedores registrados pasó de 24 por ciento en 2012 a 29,3 por ciento en 2019, último año antes de la pandemia de Covid-19, y en 2024 alcanzó 33,6 por ciento, expuso la fuente.
Tal avance fue más marcado entre los trabajadores por cuenta propia, cuyo grupo tenía 27,1 por ciento con registro el año pasado, el mayor porcentaje desde el inicio de la serie, frente al 15 por ciento de 2012.
Entre los empleadores, la formalización alcanzó 81,1 por ciento, y desde 2019 ese indicador se mantiene en un nivel superior al 80 por ciento, considerado estable y elevado.
Dicho reporte mostró, además, una relación entre el nivel de escolaridad y el registro formal de los trabajadores por cuenta propia.
Por primera vez, más de la mitad de quienes tenían educación superior, 50,8 por ciento, poseían regularización, y entre los trabajadores con enseñanza media completa o superior incompleta, la proporción fue de 29,7 por ciento.
Según el analista del referido instituto William Kratochwill, la escolaridad tiene un vínculo importante con la formalización, mientras que programas de simplificación y reducción de costos, como el Microemprendedor Individual, contribuyen a facilitar el registro de actividades económicas.
Esa iniciativa permite a trabajadores por cuenta propia formalizar sus negocios mediante un régimen simplificado de tributación y acceder a determinados derechos y beneficios de la seguridad social, siempre que cumplan los requisitos establecidos.
Por sectores, el comercio y la reparación de vehículos presentó una tasa de formalización mediante 36,7 por ciento, seguido por servicios (33,5), la industria general (22,8) y la construcción (14,8).
Los datos también evidenciaron que la asociación de emprendedores con cooperativas descendió de 6,3 por ciento en 2012 a 4,7 por ciento en 2025.
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