La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos informó que los incendios permanecían activos en las provincias de Pichincha, Carchi, Azuay, Imbabura, El Oro y Cotopaxi.
En Quito, la capital ecuatoriana, las autoridades mantienen vigilancia sobre el incendio registrado en la zona del cerro Casitagua, donde las llamas ardieron durante cinco días y quemaron más de 300 hectáreas.
La situación contrasta con las lluvias registradas en otras partes del territorio, como en la ciudad de Guayaquil, en la provincia de Guayas, donde más de 12 horas de precipitaciones dejaron inundaciones en 20 sectores.
Muchos habitantes de la urbe portuaria amanecieron este miércoles con calles anegadas en zonas residenciales y las autoridades desplegaron equipos para despejar sistemas de drenaje obstruidos, según reportes de la prensa local.
Igualmente, las intensas lluvias provocaron el desbordamiento del río Sucio, en el cantón Muisne, de la provincia de Esmeraldas, en la costa norte ecuatoriana, donde 400 familias fueron afectadas.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) emitió una advertencia por precipitaciones, tormentas eléctricas y ráfagas de viento vigente hasta el domingo 27 de septiembre.
El organismo meteorológico atribuye las condiciones al ingreso de humedad y a la convergencia de vientos asociada con una vaguada monzónica, además del aumento de la temperatura del mar relacionado con el desarrollo del fenómeno de El Niño.
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