Durante su intervención este miércoles en el debate general del 81 período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, Noboa sostuvo que las organizaciones criminales han desarrollado mecanismos de cooperación que atraviesan fronteras y superan, en algunos casos, la capacidad de respuesta de los Estados.
«Es inadmisible que las organizaciones criminales cooperen entre sí con mayor eficacia que los Estados», afirmó el mandatario, quien puso como ejemplos las redes internacionales de narcotráfico, trata de personas y minería ilegal.
Noboa señaló que las armas utilizadas por grupos criminales pueden atravesar varios países, mientras el dinero que financia esas estructuras es lavado fuera de los territorios donde se cometen los delitos y para enfrentar la problemática el gobernante presentó tres propuestas.
La primera es crear un mecanismo internacional para rastrear y congelar los flujos financieros ilícitos del crimen organizado.
Además, sugirió establecer una plataforma permanente de intercambio de información entre policías, fiscalías y unidades de inteligencia financiera.
También pidió incorporar la lucha contra el crimen organizado transnacional como una prioridad de prevención de conflictos dentro de la iniciativa ONU 80.
Noboa afirmó que Ecuador está dispuesto a impulsar esas tres propuestas junto a otros países y remarcó que la cooperación debe producirse a solicitud de cada Estado y respetando su soberanía.
El mandatario vinculó además la seguridad con el desarrollo económico y social y sostuvo que recuperar la seguridad significa permitir que los jóvenes tengan acceso a educación y empleo, que las familias puedan desarrollar actividades económicas sin temor.
“La seguridad no es un fin en sí mismo, es la condición para que un país pueda florecer”, aseveró el jefe de Estado, que implementa una estrategia de seguridad basada en la militarización con apoyo de Washington, algo criticado por defensores de derechos humanos.
«Recibimos bastantes cuestionamientos en la lucha contra el crimen organizado y muy pocos cuestionamientos sobre la cantidad de víctimas que estamos teniendo del crimen organizado», expresó en defensa de su política, a pesar de la cual Ecuador sigue como uno de los países más violentos de la región.
En su intervención ante el organismo multilateral, Noboa también manifestó preocupación por delitos ambientales vinculados con estructuras criminales y, en ese sentido, mencionó la pesca ilegal en las islas Galápagos y la minería ilegal en la Amazonía.
Por otro lado, defendió la necesidad de una gobernanza internacional de la inteligencia artificial que permita aprovechar sus beneficios sin profundizar las desigualdades ni facilitar acciones destinadas a debilitar las instituciones.
En relación con el sistema multilateral consideró necesario que Naciones Unidas tenga mayor capacidad para prevenir conflictos, responder a nuevas amenazas y apoyar a los Estados que soliciten cooperación.
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