Las víctimas mortales se registraron en Chiba (tres), Kanagawa (una) y Miyazaki (una), principalmente por deslizamientos de tierra que arrasaron viviendas.
Aunque el fenómeno climático ya salió de suelo nipón y comenzaron las labores de recuperación, las autoridades mantienen la búsqueda de una pareja septuagenaria y dos mujeres jóvenes desaparecidas tras un derrumbe en edificios residenciales, entre otros casos.
Según la Agencia Meteorológica de Japón, en la isla de Oshima -la más grande y cercana a Tokio- se contabilizaron 832 milímetros de lluvia en 48 horas, el mayor acumulado desde 1991, que provocó cortes de carreteras y puentes.
El temporal obligó a emitir órdenes de evacuación para 1,9 millones de personas en seis prefecturas, cancelar cerca de 500 vuelos en los aeropuertos de Haneda y Narita y cerrar anticipadamente el Tokyo Game Show, la feria de videojuegos más grande del país, realizada en Chiba.
Mientras el ciclón se alejaba de la costa oriental nipona, sus amplias bandas nubosas continuaron descargando precipitaciones en el este y centro de Japón, hasta hace pocas horas.
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