La iniciativa, impulsada por el ministro de Reforma de la RMA, Chris Bishop, establece dos nuevas leyes -de planificación y de medio ambiente natural- que simplifican el sistema al reducir más de 100 documentos en 17 planes regionales combinados y fija normas estandarizadas a nivel nacional.
El gobierno estima que cerca del 45 por ciento de las solicitudes de permisos y consentimientos dejarán de ser necesarias, lo que equivale a entre 15 mil y 22 mil trámites según los volúmenes de 2023/24.
Al decir del subsecretario parlamentario Simon Court, el nuevo esquema fijará límites ambientales para proteger ecosistemas y salud humana, abarcando agua dulce, costas, aire, suelo y biodiversidad autóctona.
De acuerdo con análisis independientes, la reforma podría sumar un 0,56 por ciento anual al producto interno bruto hasta 2050, lo que representa hasta tres mil 100 millones de dólares neozelandeses (mil 770 millones de dólares estadounidenses) adicionales cada año.
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