Hoy presenciamos el surgimiento de un nuevo orden, cada vez más estructurado en torno a dos centros de poder principales, (…) que buscan moldear su propio entorno e influir en los acontecimientos mundiales en sus propios términos, afirmó el mandatario.
Ante el pleno de la Organización de Naciones Unidas, Vucic afirmó que los enfrentamientos adoptan cada vez más la forma de presión económica, restricciones tecnológicas, competencia por recursos y mercados, ciberataques, desinformación e intentos de influir en otras sociedades.
Las divisiones culturales e identitarias, afirmó, también se acentúan, se explotan cada vez más con fines políticos y profundizan la desconfianza entre los pueblos.
Para los países pequeños y medianos, como la República de Serbia, dijo el mandatario, este entorno representa un enorme desafío. El margen para la toma de decisiones independiente se reduce, mientras que la presión sobre los Estados para que tomen partido aumenta constantemente.
Para ser completamente precisos, el orden basado en el respeto a la Carta de las Naciones Unidas y al derecho que de ella se deriva ya no existe, sentenció Vucic al afirmar que ese principio “fue destruido por quienes desmembraron los territorios de otros países en aras de sus propios intereses políticos y económicos”.
El pueblo serbio, como el que más sufrió a manos de los nazis, no puede aceptar el resurgimiento de los fantasmas más terribles del pasado, (…) Es precisamente por eso que las lecciones de moral provenientes de tales fuentes resultan totalmente inaceptables, afirmó ante el plenario.
Más adelante en su alocución el presidente habló del proceso para la integración de su país a la Unión Europea, agradeció la ayuda brindada por el mecanismo comunitario, pero criticó lo que calificó de “prolongado cansancio” ante el esquema de ampliación del bloque.
El camino europeo de Serbia es un claro ejemplo de la duración y complejidad de este proceso. Obtuvimos el estatus de país candidato en 2012 e iniciamos las negociaciones de adhesión en 2014, hace más de 12 años, afirmó.
Sin embargo, una Europa estable e integrada, de la que Serbia forma parte, y nuestra trayectoria europea no implican renunciar a las amistades tradicionales gracias a las cuales Belgrado es una de las pocas capitales desde las que se puede volar directamente a Estados Unidos, la República Popular China y la Federación Rusa, sentenció.
En ese contexto Vucic abogó por “un Consejo de Seguridad más representativo mediante una mayor presencia de los países en desarrollo, en particular los del continente africano, así como la incorporación de un asiento adicional para el Grupo de Europa del Este.
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