El Informe Especial de la AIE sobre la electrificación se produce en medio de continuos shocks de suministro de energía a causa de las interrupciones en los flujos de energía vinculados al conflicto en el Medio Oriente y preocupaciones persistentes sobre la asequibilidad energética, reflejó el portal Down To Earth.
Señala el documento que esas presiones impulsan a los países a considerar la electrificación como una forma de reducir la dependencia de los combustibles importados, fortalecer la seguridad energética y reducir la exposición a la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles.
La electricidad juega un papel cada vez más importante en las economías modernas, con una demanda mundial que aumenta más rápido que el producto interno bruto (PIB) y casi el doble de rápido que la demanda general de energía en los últimos años.
Asimismo, esa fuente de energía impulsa las actividades que generan casi la mitad del PIB mundial.
Una quinta parte del aumento en los ingresos de las empresas manufactureras desde 2020 proviene de sectores relacionados con la electrificación, con alrededor de la mitad de esos ingresos fluyendo a empresas con sede en Europa, Japón, Corea y América del Norte, y la mayor parte del resto a empresas en China.
Los sectores de alto valor agregado, como los servicios digitales y financieros, la inteligencia artificial y la fabricación avanzada, también dependen cada vez más de la electricidad.
Sin embargo, alrededor de 730 millones de personas en el planeta todavía carecen de acceso a la electricidad, lo cual limita el acceso a los servicios energéticos básicos y el desarrollo económico.
El consumo de electricidad per cápita varía bruscamente, desde alrededor de 200 kilovatios-hora (kWh) al año en África subsahariana hasta alrededor de siete mil kWh en las economías avanzadas y China.
Indica el reporte que los países recurren cada vez más a la electrificación para fortalecer la seguridad energética, y al menos 25 naciones anunciaron nuevas políticas relacionadas desde febrero de 2026.
Dicho informe se produce cuando la próxima Presidencia de la 31 Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31) de Türkiye hizo de la electrificación una prioridad central de su Agenda de Acción Global para el Clima, junto con objetivos sobre desechos y ciudades resilientes.
La COP31 está programada del 9 al 20 de noviembre en Antalya, Türkiye.
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