La operación, ejecutada durante la madrugada de este jueves, dejó 39 detenidos en las provincias de Guayas, Los Ríos y El Oro, informó el ministro del Interior, John Reimberg.
Entre los aprehendidos están el supuesto líder de la organización y quien sería su responsable financiero, localizados en urbanizaciones privadas de Samborondón, un barrio residencial de altos ingresos cercano a Guayaquil.
Reimberg afirmó que la red mantenía una relación directa con una facción del Cártel Jalisco Nueva Generación y se dedicaba al almacenamiento, transporte y distribución de grandes cargamentos de droga procedentes de Colombia.
Según el funcionario, los cargamentos eran enviados por vía marítima desde los puertos ecuatorianos de Guayaquil y Machala hacia Centroamérica, Estados Unidos y Europa.
El ministro indicó que la investigación se prolongó durante ocho meses y culminó con la incautación de siete toneladas de droga, cuya afectación económica para la organización fue calculada por el Gobierno en unos 322 millones de dólares.
Durante los allanamientos también fueron decomisados teléfonos celulares, dinero en efectivo, joyas, armas de fuego, cargadores y vehículos de alta gama, informó la Fiscalía.
En el operativo participaron más de 320 policías ecuatorianos y 50 integrantes del Comando Sur estadounidense, que proporcionaron apoyo tecnológico para las intervenciones.
Reimberg señaló que algunos de los detenidos podrían ser extraditados a Estados Unidos debido a que parte de la droga tenía como destino ese país.
El presidente Daniel Noboa destacó la operación y la relacionó con el mensaje que pronunció este miércoles ante la Asamblea General de Naciones Unidas, donde reclamó una mayor cooperación internacional para enfrentar el crimen organizado transnacional.
“Ningún Estado puede enfrentar solo a un enemigo que cruza fronteras”, afirmó el mandatario al referirse a la lucha contra las organizaciones criminales.
El operativo se produjo dos días después de una reunión de países latinoamericanos impulsada por Estados Unidos mediante la iniciativa Escudo de las Américas, que agrupa a gobiernos de derecha de la región.
Además, la operación tuvo lugar en medio de la creciente cooperación militar entre Ecuador y Estados Unidos.
Las operaciones conjuntas en Ecuador han sido cuestionadas recientemente por organizaciones defensoras de derechos humanos y por el relator especial de Naciones Unidas sobre lucha contra el terrorismo Ben Saul, quien advirtió sobre falta de transparencia en las acciones.
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