En una declaración publicada aquí, recuerdan Bachelet y Boric que la política exterior de Chile se ha sustentado históricamente en la defensa de la soberanía y autonomía, el respeto al derecho internacional y a los derechos humanos y la protección de sus intereses permanentes.
Si bien reconocen que la cooperación internacional es indispensable para enfrentar amenazas como el crimen organizado, esa colaboración siempre debe hacerse sin subordinar la política exterior, de seguridad o defensa a prioridades definidas por una potencia extranjera.
“Nos preocupa, asimismo, que conceptos como el de una soberanía continental puedan terminar debilitando el principio fundamental de soberanía nacional que nuestro país históricamente ha defendido», advierte el texto.
Para Bachelet y Boric, en el actual escenario geopolítico, Chile no debe verse obligado a escoger un bando, sino fortalecer sus alianzas y relaciones con distintos países y regiones, sin exclusiones impuestas desde fuera y preservando siempre su autonomía estratégica.
Los expresidentes llamaron a Kast a reconsiderar la permanencia en esta instancia y expresaron su disposición a colaborar en la construcción de estrategias para enfrentar el crimen organizado, resguardando al mismo tiempo la soberanía y autonomía que han caracterizado la política exterior chilena desde la recuperación de la democracia.
ga/car













