Al exponer a periodistas los resultados de la dependencia, el titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, José Merino, señaló que implicará un proceso muy complejo de construcción que también “involucra conocimiento nacional”.
“Es decir, que algunos componentes y algunos expertos y expertas en satélites en México se involucren en este proceso. No se trata solamente de salir a comprar, sino de que haya un proceso de transferencia tecnológica”, puntualizó.
A su turno, el coordinador nacional de Infraestructura Digital, Jorge Luis Pérez, hizo énfasis en la necesidad de contar con el artefacto, pues el tiempo de vida útil del que actualmente usan las entidades de seguridad nacional, el Bicentenario 2, caducará en los próximos seis años.
“Hay que prepararnos y también hay que hacer el brinco tecnológico. La tecnología que ahorita utilizamos es de seis gigabits. Vamos a pasar a más de 250 gigabits por segundo”, expuso.
A su juicio, este salto posibilitará a las instancias de seguridad nacional transmitir no solo voz y datos, sino imágenes, videos y otro tipo de información, y permitirá proveer internet satelital a comunidades apartadas.
El especialista agregó que, además del satélite geoestacionario, se enviarán otros cuatro de observación de la Tierra, con al menos ocho cargas útiles fabricadas en México.
De estas últimas, detalló, una ya se lanzó al espacio en colaboración con la Agencia Espacial de Japón y otras dos están por enviarse en coordinación con la Organización de Investigación Espacial de la India.
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