Las cadenas noticiosas informaron al aire que, a primera hora del jueves, inicialmente se les negó la entrada a sus reporteros y fotógrafos, pero que se les permitió ingresar al edificio después de que los abogados de las empresas solicitaran a un juez que obligara a la mansión ejecutiva a responder a sus peticiones de reingreso.
El juez federal de distrito Timothy Kelly ordenó durante la madrugada de este jueves a la administración Trump restablecer el acceso «de inmediato», luego de una audiencia de emergencia celebrada ayer.
MSNBC, CNN y Politico argumentaron que la censura de Trump violaba sus derechos al debido proceso y a la Primera Enmienda.
«Los demandados no niegan que los demandantes no recibieron notificación ni la oportunidad de ser escuchados antes de que se revocaran sus credenciales permanentes de acceso», escribió Kelly —nombrado por Trump— como parte de su dictamen, reseñó el diario The Hill.
La semana pasada el presidente Trump canceló la entrada de esos medios a la Casa Blanca alegando que publicaban «noticias falsas» (fake news), mientras que el Departamento de Justicia dio el puntillazo de que su cobertura ponía en riesgo la seguridad nacional.
Esta medida fue ampliamente condenada por grupos defensores de la libertad de prensa y observadores políticos, quienes habían pronosticado que el juez fallaría a favor de los medios.
Trump lleva mucho tiempo criticando a CNN por la cobertura que hacen de él. También demandó en el pasado a la cadena y ha tenido discusiones específicas con algunos de sus reporteros.
Pero existen antecedentes de otros encontronazos con los medios de comunicación. El presidente demandó en 2025 al The New York Times, a cuatro de sus periodistas y a la editorial Penguin Random House por al menos 15 mil millones de dólares por presunta difamación y calumnia, y citando daños a la reputación. Además, tuvo sus problemas con The Wall Street Journal y hasta con su favorita Fox News.
Associated Press (AP), incluso demandó a la actual administración por la polémica al negarse a modificar su manual de estilo cuando Trump cambió el nombre al golfo de México por golfo de América.
El Knight Foundation First Amendment Institute dijo que el presidente no puede excluir a periodistas basándose en sus puntos de vista.
Por su parte, el National Press Club afirmó en un comunicado que “prohibir el acceso de organizaciones informativas a la Casa Blanca porque la administración desaprueba su cobertura constituye un claro intento de controlar qué voces pueden presenciar e informar sobre el ejercicio del poder presidencial”.
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