Medios de prensa internacionales dijeron que el presidente norteamericano, Donald Trump, estaría evaluando prohibir las ventas durante 90 días para frenar la escalada de los precios internos antes de las elecciones de medio término.
Una medida en ese sentido afectaría a Chile, porque importa el 40 por ciento del diésel refinado que se utiliza aquí y la mayor parte se adquiere en Estados Unidos.
Para el analista de mercados Ignacio Mieres, una menor oferta obligaría a Chile a competir por cargamentos alternativos a un mayor precio y, en un escenario de escalada, podría generar incluso problemas de disponibilidad física.
El impacto se extendería a la economía, ya que el diésel representa el 90 por ciento de los combustibles de la gran minería y el 35 del sector agropecuario, además de explicar alrededor de 15 por ciento de los costos operacionales de una mina promedio.
Todo esto se podría traspasar a los costos de transporte, producción y aumentar la inflación, puntualizó el analista, citado por CNN Chile.
El presidente José Antonio Kast admitió que una menor oferta de diésel tendría efectos en cadena.
“Si hay 10 por ciento menos en el mundo, eso va a tener un efecto colateral muy duro, muy serio», sostuvo.
Kast aseguró que su gobierno analiza medidas paliativas en un escenario de este tipo.
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